Disolvente orgánico o Thinner.
Conocido comúnmente como diluyente o adelgazador de pinturas, es altamente inflamable y su composición se basa en solventes de naturaleza orgánica que derivan del petróleo como son el tolueno, xileno y benceno, junto con hidrocarburos aromáticos. Existen dos tipos de Thinner el conocido como “fuerte” o acrílico especial para pinturas automotrices y navales y el Thinner “corriente” o de fórmula económica que es el que se emplea para diluir pegamentos, pinturas al aceite, barnices y laca o para la limpiza de utensilios de pintado como brochas o pinceles que han estado en contacto con pinturas resinosas. Este producto también se emplea. Si van a pintar con soplete es conveniente utilizar el Thinner acrílico por sus características de secado más rápido.
Disolvente sintético.
Producto muy inflamable y tóxico, se emplea para limpiar los utensilios de pintura (pinceles, brochas, rodillos, pistolas de pintar) o para diluir pintura y barnices de características sintéticas que no pueden ser diluidos con el Thinner normal.

Trementina.
Es un producto natural, con una textura un tanto viscosa o pegajosa que se utiliza para dar un retoque y brillo adicional a los muebles encerados.
Nogalina.
Se emplea como colorante para la madera, es un producto totalmente natural que le da un toque noble a la pieza; es necesario considerar que para obtener un óptimo resultado deben dar varias capas diluidas en la madera, dejando secar entre capa y capa.
Disolvente con base de celulosa.
Producto altamente inflamable, su empleo es sólo para pinturas celulósicas, limpieza de masillas o utensilios de pintado que hayan estado en contacto con este tipo de pinturas.
El metanol o alcohol de quemar.
Es un combustible inflamable ideal para limpiar cristales, vidrios, plásticos, pinturas plásticas, y eliminar manchas de tinta, zumos de frutas, bebidas alcohólicas, café, té, leche, huevos, hierba o musgo. Por su contenido calórico y propiedades anti humedad es ideal para evitar el congelamiento de parabrisas y lunas de casas.
Sosa cáustica.
Es un producto de propiedades corrosivas, por lo que se emplea para eliminar manchas de pintura y barnices (en este caso disuelto en agua). En carpintería o bricolaje se emplea para dar a los muebles un aspecto antiguo, muy adecuado para su uso en muebles de roble o de alguna otra madera noble, para ello se aplica con un paño sobre la superficie antes de dar el acabado final (es recomendable emplear guantes de protección).
Amoníaco.
Su uso debe ser siempre muy diluido, nunca olerlo ni ingerirlo es un compuesto altamente venenoso. Se utiliza para eliminar la cera y barnices de superficies y darles posteriormente una nueva capa. Así mismo, es ideal para limpiar manchas de sangre, zumo de fruta sobre cualquier tejido o para disolver grasa de brochas, cepillos, pinceles, etc.
Acido clorhídrico.
Líquido corrosivo que te permite eliminar los restos de cemento de losetas o baldosas de alto tránsito, ladrillos y azulejos; asimismo sirve para devolver el color original al mármol. Este compuesto es un excelente desatascador de tuberías para lo cual es recomendable diluir en una proporción del 20%, es decir 80 partes de agua por 20 de ácido.
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