El poseer una pequeña laguna en nuestro jardín es el sueño de muchos de nosotros, en la que podamos disfrutar de las horas en familia, plantar variedad de plantas acuáticas de hermosas hojas y flores, y tal vez y con mayores conocimientos logremos incorporar peces, para hacer un ambiente aun mas “natural”, un rinconcillo de paraíso en el patio de casa.

La construcción de un estanque de pequeñas dimensiones es para nada difícil, mucho menos su mantenimiento. Unas pocas recomendaciones hará que la tarea sea correctamente hecha, y con un poco de ayuda de toda la familia, absolutamente placentera.
El tamaño y el lugar de ubicación
Antes de la construcción, en el momento de planificación tenemos que definir dos cosas importantes, el tamaño y la ubicación que tendrán. Con lo que respecta al tamaño, se puede decir que debe ser proporcional con las dimensiones generales del jardín. Y con respecto a la ubicación hay mas puntos a tener en cuenta; la luz del sol aconsejable para un estanque es de alrededor de unas 5 horas diarias, por lo que debe colocarse en sitios sin demasiada incidencia de los rayos solares que favorecen al crecimientos excesivo de algas y al calentamiento del agua, lo que puede perjudicar a las plantas directamente.
Otro consejo es encontrar un lugar donde tenga el reparo del viento, si se producen vientos fuertes en la zona, si no esto no es problema. También cuidar que no esté demasiado cerca de raíces de árboles que puedan romper el recubrimiento durante su crecimiento, y de árboles que con sus hojas ensucien constantemente el agua. Buscar un sitio que pueda apreciarse desde distintos puntos de casa es también a tener en cuenta.
La profundidad de un estanque de jardín es de aproximadamente 60 centímetros, la cual puede disminuir a unos 30 o 40 centímetros si es muy pequeño o aumentar hasta llegar al metro de profundidad en estanques de mayores proporciones.
La fabricación se puede llevar a cabo de distintas formas. Una es utilizando una pileta o estanque prefabricado construido de materiales impermeables y que solo basta colocar en la perforación del suelo y lista para llenar con agua. Otra es hacer obras de albañilería como si se tratase de una piscina de natación, forma mas compleja y casi innecesaria para un estanque de pequeñas proporciones. Y por ultimo, es haciendo un hoyo en el suelo e impermeabilizándolo con plásticos, que es lo que explicaremos a continuación. Esta es una forma económica y fácil de hacerlo.
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Las consideraciones para uniones en materiales
En una entrega anterior comentamos acerca de los materiales y algunas herramientas básicas con el fin de empezar a efectuar nuestro trabajo de instalación de cerámicos en pisos y paredes. Aquí trataremos el caso de pisos para comenzar.
Les había comentado con anterioridad acerca de la importancia de elegir el cerámico adecudo a cada ambiente, ahora les hablaré un poco de la manera de instalarlos tanto en pisos como en paredes y del pegamento adecuado y herramientas que deberán tener en cuenta para este trabajo.
Antiguamente se empleaban alfombras importadas traídas generalmente de oriente o de Europa Central para la colocación en pisos, actualmente eso ha cambiado, siendo reemplazadas por tapiz hecho a máquina de diferentes calidades y precios. El tapiz actual viene en diferentes tipos, los hay llanos (acanalado liso), que generalmente de emplean para pisos de alto tránsito y son recomendables para oficinas, bibliotecas, pasadizos e inclusive dormitorios; el tapizón (moqueta) de fibra media, también es acanalado, pero con la particularidad de ser de fibras más altas que el llano y es recomendable para pisos de tránsito medio como por ejemplo un sala de estar; por último tenemos los tapizones de fibras altas, los cuales se venden en diferentes calidades y marcas, son tipos muy comerciales y se emplean por lo general para dar realce a la sala o salón de recepción, también son muy empleados en dormitorios ya que además de ser bellos en cuanto a acabado, son cálidos y proporcionan mucha comodidad. Los tapices actuales se fabrican por el método de tejido, usual para la fabricación de alfombras y moquetas, el método de “



