Para mantener nuestra casa en condiciones es necesario un constante mantenimiento, reparando todas aquellas imperfecciones que puedan arruinar el decorado. En este caso, en los muebles. Eventualmente suelen sufrir daños que son fácilmente reparables, con las herramientas básicas y poco tiempo lo podrá llevar a cabo usted mismo.
Este articulo es la primera parte de dos, que mencionan en forma sencilla como llevar a cabo una restauración con pasos explicados de forma amena. Hago mención a los defectos mas comunes que pueden producirse en muebles y su reparación. Si los muebles son de muy buena calidad, y no se siente capaz de realizar la reparación, lo mas conveniente será contratar a personas idóneas en la restauración de muebles.
Unas de las herramientas y materiales necesarios para las pequeña restauración puede encontrarlas en estos artículos: Construcción en Madera: Herramientas I (las herramientas necesarias para trabajar la madera) y Productos de Bricolaje y del Taller (Todos los productos imprescindibles, en este proceso de restauración solo ocuparemos algunos)
Uno de los principales motivos en decidirse por la restauración de un mueble es cambiar la pintura, barniz o el acabado que tenga el objeto en cuestión. Esto sin duda renueva completamente cualquier superficie de madera. Por esto lo primero que haremos será retirar las capas de pintura antigua y en mal estado con diversos métodos;
Métodos mecánicos: entre las herramientas utilizadas, podemos mencionar la lija, cepillos y lana de acero, espuma abrasiva. Lo usaremos siempre que la capa de acabado sea fina. Repasando la superficie con lija y un taco de madera siempre a favor de la veta. Puede usar la espuma, lana o cepillos de acero para retirar restos en molduras y rincones, donde sea imposible trabajar con lijas.
Método químico: Usando un decapante químico o removedor de pinturas. Puede encontrarlo en gel, líquido o en aerosol. Los dos primeros aplíquelos con pincel y deje actuar hasta que la pintura comience a ampollarse, aproximadamente 15 minutos. Retire con una espátula o rascador suavemente, sin lastimar la madera, repita la operación si quedan restos. Lea atentamente las instrucciones del envase, seguramente le aconsejará que una vez acabado el trabajo debe lavar la madera con agua o algún disolvente. Recuerde que tiene que protegerse con barbijo guantes y gafas durante esté trabajando con estos productos y mantener la zona bien ventilada. Una ves seco aplique una suave mano de lija.
Método térmico: Para quitar pinturas y bernices por medio de altas temperaturas se utiliza una pistola de calor o decapador térmico, que actúa como un secador de cabello, arrojando ráfagas de aire caliente superiores a los 300 ºC. La temperatura no debe ser demasiado elevada para no quemar la madera. Cuando el barniz o pintura que posee se ampolle retire con espátula o raqueta los excedentes.

Imagen de Decor8 en Flickr
En el caso de que el mueble solo haya sido encerado, es inútil retirar la cera con alguno de los métodos anteriores. Ésta debe quitarse con un producto des-encerador, aguarrás o agua y detergente. Procure que el material sea eliminado en su totalidad, sino esto perjudicará a la adhesión de otros productos de acabado.
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