Para fabricar elementos prefabricados (en este caso pretensados), es necesario primero colocar el fondo de la cimbra y una vez hecho esto agregar desmoldante. Los torones deben ser colocados y tensados por medio de máquinas y el elemento es vibrado en molde y extrusado. Terminado todo esto se debe cubrir con lonas para ser curado al vapor, luego revisado e inspeccionado, extraido y resanado antes de ser almacenado. En resumen este es el procedimiento de fabricación.

Pretensado: Puede verse la piza colocada, los anclajes y torones
Una de las principales ventajas de la prefabricación es la rapidez con la que se ejecutan las obras. Esto se debe en gran medida a la velocidad con la que se hacen los ciclos de colado de los elementos prefabricados. Para ello se requiere que el método de curado del hormigón acelere las reacciones químicas que producen un hormigón resistente y durable. El método de curado más utilizado en elementos prefabricados y especialmente en los pretensados es el curado a vapor. Con la aplicación de este método es posible la producción de elementos presforzados en forma económica y rápida al permitir la utilización diaria de los moldes.
Como había comentado en otras entregas los elementos prefabricado (en este caso el pretensado) tienen que necesariamente diseñarse para soportar los esfuerzos a los que serán sometidos (considerando un índice adicional) durante las diversas fases por las que pasarán, incluyendo su fabricación, almacenaje, transporte y puesta en servicio en la obra. Hay que considerar que estas fases, sobre todo las preliminares (fabricación, almacenaje y transporte), suelen soportar esfuerzos diferentes a la puesta en obra, ya que la posición final del elemento pretensazo implica otros factores como la resistencia de los soportes, el anclaje y las características técnicas del aseguramiento final; inclusive es clima es un factor a tomar en cuenta.
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Existe de diversos grosores, anchos y largos. Lo mas importante es el grosor o espesor de las tablas que puede ser de media, tres cuartos, una o una y media pulgadas. Todo esto depende de el uso que se le de. En el caso que se vallan a revestir paredes con media pulgada es suficiente, medidas mayores son útiles para la construcción de entrepisos, portones u otro tipo de aberturas y 


